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Qué ver en Río de Janeiro

Río de Janeiro

Visitar Río de Janeiro es entrar en una ciudad única, cargada de identidad propia con monumentos inigualables y lugares mágicos a pesar de la sencillez que muestran en apariencia. Si es uno de los destinos más solicitados en vacaciones es debido a la facilidad con la que podemos reorientar nuestra estancia: pasar de la playa más relajante a la fiesta más animada de nuestra vida lo haremos en apenas unos minutos.

A pesar de ello hay que tener en cuenta que es fácil dejarnos llevar por la comodidad de sus playas y ambiente festivo. En Río hay mucho más para visitar, mezclándonos con la cultura local sin hacer que el viaje se vuelva aburrido. La hospitalidad de sus gentes invita a que conozcamos un poco más ese Río de Janeiro oculto, el que te hace partícipe de sus encuentros más íntimos mientras sigues disfrutando de sus mejores virtudes.

Lo que no puedes perderte

Cristo Redentor
Es sin duda la representación religiosa más conocida en el mundo, atrayendo ella sola a miles de viajeros anualmente. Se encuentra en lo alto del monte de Corcovado, situado en el Parque Nacional de Tijuca, pudiendo llegar en metro a las inmediaciones para coger uno de los trenes que ascienden a través de la floresta de Tijuca, un espectáculo visual para los amantes de la naturaleza. Si somos avedizos en el deporte podemos animarnos a subir por los senderos establecidos para ello, aunque hay que tener en cuenta que tardaremos sin problema más de una hora y que son tramos que requieren cierta capacidad física.

El Cristo Redentor es una de las 7 maravillas del mundo moderno, demostrando la importancia que tiene para todo Brasil. Con sus 30 metros de alto y los brazos alzados contempla la ciudad de Río en su totalidad con una vista de 360º. Muchos autóctonos lo consideran casi un vigilante ya que se puede ver desde todos los puntos de Río, contemplando nuestros actos en todo momento. Eso sí, evitad la tentación de comentar que es la figura de Cristo más grande del mundo: Bolivia dispone de uno todavía mayor.

Cristo Redentor

Cristo Redentor

Como recomendaciones es mejor que vayáis por la mañana si queréis conseguir las mejores fotos de Río de Janeiro. Merece la pena dedicarle una mañana completa, aunque el Cristo como tal sea solo la estatua disfrutaremos del ambiente que se genera en sus alrededores, contemplando Río como no podremos hacerlo en ninguna otra parte. Para la vuelta si se os hace tarde evitad tomar los senderos, aunque no son necesariamente peligrosos eludiremos cualquier tipo de problema con los trenes locales.

Pan de Azúcar
Con este sugerente nombre encontramos lo que para muchos es realmente la visita obligatoria de Río, incluso por encima del Cristo Redentor. Con 396 metros de altitud, esta colina se puede ver desde casi toda la ciudad, y aunque no sea el más alto realmente sí es el más carismático gracias a su particular forma y la riqueza natural que nace en su interior. Su nombre ya nos hace una idea del cariño que le profesa la población, basado en el instrumento con el que se creaban dicho alimento.

Para llegar a él tendremos que tomar un teleférico en la playa Vermelha, con una frecuencia aproximada de 20 minutos. Las actividades son de lo más variopintas aunque nos parezca un simple peñón pudiendo incluso animarnos a hacer un recorrido en helicóptero para contemplarlo con unas vistas inigualables. Si somos más de deporte nos podemos animar a alguno de los múltiples cursos para todos los niveles de escalada, contemplando Río desde un punto envidiable.

pan de azucar

Pan de Azúcar

Al ser una zona tan turística podemos aprovechar para visitar los morros de Babilona y Urca, con sus propias actividades junto a zonas de ocio y restauración. Una experiencia que si os descuidáis puede consumiros un día entero sin problema. Como recomendación lo mejor es tratar de ir al atardecer ya que el aspecto que toma la combinación de playa con el peñón mientras el sol desciende es un espectáculo digno de ver.

Copacabana
Uno de los barrios más conocidos de Río de Janeiro, Copacabana tiene mucho más que ofrecer de lo que parece a simple vista. Lo primero que nos llamará la atención será su playa, una de las más apreciadas por los turistas gracias al excelente trato que recibe. Tiene 6 kilómetros de largo por lo que recorrerla entera puede convertirse en una auténtica hazaña, sobre todo si acudimos en una hora especialmente calurosa.

La clave de Copacabana es la diversidad que se vive en el barrio. Con zonas para todas las clases sociales encontraremos restaurantes típicos a precios irrisorios junto a otros enfocados completamente al turismo. Calles plagadas de tiendas de moda colindantes a las clásicas calles de barrio que podemos encontrar en todas las ciudades. Multicultural y con un dato de lo más curioso: se estima que de cada 100 mujeres hay apenas 80 hombres, una de las razones por las que muchos turistas solitarios acuden a sus playas.

Playa Copacabana

Playa Copacabana

A nivel cultural podemos acercarnos al Museo Histórico del Ejército y Fuerte de Copacabana, una visita interesante que hará que desconectemos un poco de tanto ambiente festivo. Si preferimos un poco más de glamour el Copacabana Palace Hotel está abierto para visitar, aunque quedarnos en sus habitaciones ya nos costará algo más.

Estadio de Fútbol Maracaná
Independientemente del nivel de vuestra afición futbolística el estado de fútbol Maracaná es visita obligada, aunque sea solo por sus alrededores. El fútbol es casi una religión en Brasil, siendo este estadio su meca particular la cual mantuvo durante muchos años el título de estadio más grande del mundo. Si quieres añadirle un punto de interés aparte recuerda que artistas como Frank Sinatra o Madonna han actuado en él, siendo un punto emblemático a nivel mundial. Además al encontrarse en plena Avenida Maracaná podremos tomarnos una foto sin apenas esfuerzo.

Estadio de fútbol Maracaná

Estadio de fútbol Maracaná

Profundizando en Río

Ipanema
Durante mucho tiempo Ipanema se ha considerado la mejor playa de Río de Janeiro, a la vez que una de las más lujosas. Copacabana ha tenido mucha culpa de ello, lo que no significa que haya dejado de ser una de las visitas más demandadas por el turismo. Se caracteriza por ser punto de reunión para jóvenes y artistas del mundo entero, haciendo un curioso lienzo donde encontraremos lujo en sus calles frecuentadas por personas de toda índole social.

Playa Ipanema

Playa Ipanema

Lo mejor es aprovechar la parada visitando el barrio de Ipanema en su totalidad, atiborrado de locales encantadores y tiendas exquisitas. No es por nada una de las zonas más caras de toda Brasil, teniendo en cuenta que llegó a ser considerada de las mejores playas del mundo los precios por tomarnos una caipirinha mientras contemplamos la puesta de sol pueden ser escandaolosos. Y si os animáis a algo más animado recordad que el surf es habitual en esta zona.

Lago Rodrigo de Freitas
Cerca de Ipanema encontraremos este curioso lago, uno de los lugares más representativos de Río gracias a la afluencia de autóctonos y de turistas. Destacan los múltiples grupos deportivos que tienen sede en sus límites, habiendo incluso un helipuerto si nos apetece sentirnos como grandes estrellas durante un rato. Dispondremos de barcas adaptadas para todas las apetencias por lo que si jamás hemos montado en una pero nos apetece pasear por el lago tendremos la opción perfecta.

Es un sitio fantástico para relajarnos cuando estemos saturados de la playa. Por sus bordes encontraremos locales de todo tipo, tanto los más mundanos para tomar algo rápido como los restaurantes más modernos con los que terminar un día fantástico. Es recomendable que vayamos en fin de semana, tendremos aseguradas todas las actividades incluyendo pequeños conciertos al aire libre con los que despejar la mente.

Lago Rodrigo de Freitas

Lago Rodrigo de Freitas

Si tenemos la suerte de ir en diciembre disfrutaremos del árbol de navidad flotante, una atracción por sí misma aprovechando que el buen tiempo es constante en la ciudad.

Museo de arte moderno
¿Creías que Río de Janeiro era solo playas y festivales? El arte también tiene su hueco en la ciudad brasileña, siendo el Museo de arte moderno de Río de Janeiro el lugar perfecto si queremos conocer un poco más la evolución artística de Río. Se encuentra cerca del parque Do Flamengo por lo que no tendremos que desplazarnos demasiado para contemplar un museo sencillo pero encantador de ver.

Museo Arte Moderno Río de Janeiro

Museo Arte Moderno Río de Janeiro

Como es de esperar del arte moderno el museo es asequible para cualquier persona, sin necesidad de tener conocimientos profundos sobre el arte. Es un museo pequeño con obras de lo más variopinto, haciendo que la visita sea entretenida sin tener nunca la sensación de quedarnos para ver determinada obra obligatoria. Eso sí, esta situación es algo artifical: en 1978 sufrió un incendió que arrasó con la mayoría de sus obras.

Monasterio Sao Bento
Una de las visitas que más sorprende a los turistas. Río de Janeiro tiene una fuerte tradición católica, traduciéndose en lugares tan espectaculares como el Monasterio Sao Bento, una iglesia modesta por fuera pero con uno de los interiores más ricos en detalle que se puede contemplar en una construcción de esta índole. Aunque suele estar continuamente de reparaciones podremos acercarnos para ver las maravillas de su interior, destacando el abundante uso del pan de oro haciendo que todo el contorno brille con luz propia.

Monasterio Sao Bento

Monasterio Sao Bento

Hay que tener en cuenta que si queremos visitarla al completo es mejor que vayamos un domingo a las 10:00 para la misa. Cuanto antes lleguemos es más probable que encontremos sitio, al ser tan limitada la visita suele llenarse de turistas deseando ver el Claustro y la apertura ceremonial. La iglesia como tal podremos visitarla a diario, debiendo ir vestidos adecuadamente evitando el uso de pantalones cortos o faldas.

Viajando con niños

Viajar a Río de Janeiro con nuestros hijos puede ser una experiencia tan enriquecedora como la que viven los más jóvenes ansiosos de aventura. Solo debemos vigilar de que se mantengan hidratados en todo momento, llevándoles a algunos lugares más alejados del ambiente adulto para que puedan sentirse cómodos.

Planetario Da Gávea
La actividad más popular entre los turistas con hijos, a todos los niños les encanta el Planetario Da Gávea en Río. Dispone de salas de cine con proyecciones relacionadas con el universo, actividades tanto de pago como gratuitas en su interior y hasta un pequeño teatro donde contemplar el lado más desenfadado de la astronomía. Para los adultos tendremos restaurantes con los que pasar la velada y una extensa biblioteca con información más especializada.

Planetario Da Gávea

Planetario Da Gávea

Parque Da Catacumba
Acogedor parque en el que podremos relajarnos mientras nuestros hijos toman contacto con la naturaleza. Lo más interesante del Parque Da Catacumba es la zona de aventuras, donde podremos practicar tirolina, escalada, rapel y todo tipo de pequeñas actividades que harán las delicias tanto de los más pequeños como de los adultos. Fantástico si queremos desconectar del ambiente habitual de Río, además de ser completamente seguro y tener unos precios más que asequibles.

Parque Da Catacumba

Parque Da Catacumba

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