Campo de Criptana • Qué ver • Roundalia.com

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Campo de Criptana, Ciudad Real

Qué ver en Campo de Criptana

Campo de Criptana es un municipio y localidad de la provincia de Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. La población municipal de la turística ciudad alcanzó su punto más alto en el medio del siglo XX (15.659 habitantes en 1950), con un notable crecimiento económico luego de detenerse como consecuencia de la emigración a las grandes ciudades (el municipio perdió más de 2000 habitantes entre 1950 y 1980). La expansión de la ciudad terminó; y el crecimiento se limitó a pequeños avances a lo largo de la frontera sur.

El último cuarto del siglo XX la ciudad vio la mayor expansión de la ciudad, que en poco más de 20 años, casi se duplicó el área que fue ocupada en la década de 1970. El crecimiento resultante de las residencias (casi todas las casas unifamiliares), las instalaciones industriales (en la zona sureste extrema y en zonas aisladas), y edificios de oficinas produjeron una zona urbana no planificada en su mayoría con deficiencias generales en la infraestructura. Desde la aprobación de los primeros reglamentos de planificación municipal en 1981 (lo que implicaba la adopción formal de la decisión de gestionar el desarrollo de la ciudad a nivel municipal) la situación ha mejorado gradualmente y ha logrado volverse un parador turístico para toda España.

¿Qué visitar en Campo de Criptana?

  • Molinos de Viento
Molinos de viento en Campo de Criptana

Molinos de viento en Campo de Criptana

“En este momento vieron a treinta o cuarenta molinos de viento que estaban de pie en la llanura …” Así comienza el capítulo VIII del Quijote. En la época de Cervantes los molinos de viento eran bastante comunes. Este punto de vista es, sin duda, el paisaje característico de Campo de Criptana, presentando su silueta de la Sierra de los Molinos y el Cerro de la Paz. Un registro de la propiedad del siglo IXX elaborado a instancias del Marqués de la Ensenada muestra 34 molinos de viento en existencia en ese momento, cada uno etiquetado con el nombre de la planta y de su titular. A través de los restos arqueológicos, sabemos que alguna vez fueron mucho más numerosos.

Hoy, diez molinos de viento pueden ser vistos desde lejos, con su estructura original y la maquinaria conservada. Los visitantes pueden recorrer el interior de las fábricas y escuchar una presentación sobre su función. Otras fábricas se han convertido en museos: el Inca Garcilaso es un museo que celebra el trabajo de la tierra, el Pilón es un museo del vino, la Quimera está dedicado a Vicente Huidobro, el Culebro a la actriz Sara Montiel, y el Lagarto a la poesía. Las casa de molinos de viento Poyatos se dedica a la Oficina de Turismo. Cada sábado uno de los molinos restaurados se pone en funcionamiento.

En 1978, todo el grupo de molinos de viento fue declarado Monumento de Interés Histórico-Artístico, que hoy se conoce como Patrimonio Cultural.

  • Pósitos
Granero del Campo de Criptana

Granero del Campo de Criptana

Un pósito es un edificio para el almacenamiento de granos (especialmente trigo), es decir, un granero. El granero como institución es bastante antiguo, y fue llevada a cabo por el gobierno local. Su propósito era proporcionar grano a los trabajadores agrícolas en los momentos difíciles, en condiciones favorables a los beneficiarios, y además regular el mercado del trigo cuando su precio cambiase (y por lo tanto el de pan).

El granero de Campo de Criptana es del siglo XVI, y fue renovado y ampliada por Carlos III. La puerta de acceso se encuentra en la fachada principal, que da a la plaza que lleva el nombre del edificio, Plaza del Pósito. En el punto medio se tiene un arco, decorado con un marco de tres lados conocido como alfiz y sobre él se posan tres escudos de armas, dos de ellos de la Orden de Santiago.

El granero estaba en uso hasta la Guerra de la Independencia (1808-1814), momento en el que comenzó a caer en desuso. El granero fue subastado en 1914 y pasó a manos privadas. En 1991, el gobierno local lo re-adquirió y lo había restaurado para su uso como museo de la ciudad, donde las exposiciones y actividades culturales podrían tener lugar. La restauración se llevó a cabo por un taller de enseñanza, que por su buen trabajo recibió un diploma otorgado por Europa Nostra en 1997.

  • Convento

Una posesión del convento de las Carmelitas Descalzas, que fue confiscado en el siglo IXX a través de la ley de Mendizábal. Su aspecto actual es el resultado de las renovaciones efectuadas en el siglo XVIII según el modelo de la iglesia jesuita. El crucero tiene una cúpula coronada por una linterna. El Santuario de las mil y una vírgenes, donado por el arzobispo de Colonia en 1612, aún se conserva.

  • Ermita de la Virgen de la Paz
Ermita

Ermita

Se encuentra cerca del Cerro de la Paz, desde donde se puede ver un magnífico paisaje. Durante varios siglos se dedicó a San Cristóbal, que era el protector de las plagas. El edificio rodeado de un barrio compuesto por pequeñas viviendas blancas con una apariencia similar a la ermita. Tiene una planta rectangular de una sola nave, y un techo con bóveda de arista. Además de este edificio, hay nueve ermitas más circundantes Criptana. Son la Ermita de Veracruz, de Santa Ana, San Cristóbal, de la Concepción, de la Madre de Dios, de San Sebastián, San Pedro, del Cristo de Villajos y de la Virgen de Criptana.

  • Las calles y comida en Campo de Criptana

Todas las calles que rodean el Cerro de la Paz siguen la forma del casco antiguo y están en una ladera, lo que hace a Criptana diferente de otros pueblos de La Mancha, todos los cuales están en la llanura. A finales del siglo XVI muchas familias moriscas de Granada se refugiaron en la parte oriental de la ciudad y desde ese momento el nuevo barrio ha sido conocido como el Albaicín, en referencia al antiguo barrio del mismo nombre en Granada. Las casas todavía tienen sus tejas árabes, pintadas en rejas de hierro blanco y añil, y forjadas en las ventanas.

Platos típicos de la región son varios. Están las gachas manchegas (una pasta frita con jamón picado, el ajo, el pimentón, chorizo, etc.), migas de pastor (migas de pan fritas con jamón picado, ajo, pimentón), cordero a la caldereta (estofado de cordero), pisto manchego (un plato similar al ratatouille), sopa de ajo, huevos revueltos con cebolla y queso manchego y arroz con duz frío (un típico postre frío de arroz con caramelo).

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